Señores lectores, les comento: su bloggera está loca.
Lo demostré más que nunca recién.
Situación: estoy en mi computadora, mis hermanos están en la play, todos en departamento. Al pensar que esto ya no da para más, apareció repetino. Repentino y milagroso, el impulso más impulsivo. Una voz que me decía "Te tenés que ir YA". Y así lo hice. Me puse la ropa encima del pijama, las PONYS de mi hermanito (eran las de más rápida y fácil colocación), la campera, y la capucha. Y así salí, fumé uno que otro cigarrillo, y observé las miradas de la gente. Lo decían claro: "Qué te pasa? Estás nerviosa?". Ahí recordé que en un boludeo, me pinté con fibrón negro indeleble caritas tristes y felices en mi cara. Fué una mezcla de acordarme el por qué me dibuje eso, de ver como me miraban, de imaginarme caminando con pijama (que se veía por dejabo de la ropa) con caras pintadas en mi propia cara, con mi apariencia febril y mi suciedad (no me baño hace tiempo), lo que llevó al próximo impulso; reirme sola. Reírme a carcajadas. Claro está, las miradas fulminantes de la gente aumentaron aún más. Y ahí apareció el tercer impulso, que fué llamar a Vicki y a mi hermana. Les conté la situación, y aunque se rieron (qué mas iban a hacer?) no les sorprendió en lo mínimo. No sé si lo dije o se dieron cuenta, pero de mi parte se puede esperar cualquier cosa. Después de quedarme sin crédito, sin ganas de fumar y de seguir mojándome, porque otra cosa estúpida que me pasó fué que un auto pasara a toda velocidad por un charco y me mojara (hijo de re mil puta!!!), decidí entrar y contarle a mis hermanos lo sucedido.
1. No se impresionaron (lo dije? ya saben que estoy media loca)
2. No me dieron mucha bola (lo dije? están en la play)
4. Apenas se rieron (lo dije? son unos ortivas del orto)
Y ahora estoy chateando con el sexópata de Milton, que como siempre me dice "mucha ropa ee". Volví a mi estado terminal, a vivir en la computadora sin querer salir.
martes, 21 de julio de 2009
domingo, 19 de julio de 2009
Estoy en La Plata. La Plata es una ciudad sucia y rota, que se cae a pedazos, oscura, húmeda y vacía. No tiene pasado ni presente, sólo futuro. El futuro que guarda cada uno de los estudiantes en sus espectativas y sueños. Pero no es más que eso, y mis "vacaciones" en este lugar se tortan monótonas, opacas y sobre todo... solitarias. Porque como ya le dije a mi hermana, soy Isaura (la esclava), o quizás menos que eso y en el único lugar en el que no me siento sola es acá. Acá, en esta silla, en esta computadora, donde por lo menos puedo descargarme y hablar con mis amigos en la lejanía de una fría pantalla. Igual, lo más molesto e incómodo (lo otro es, dentro de todo, bancable) es la situación en la que me encuentro con mis viejos. La situación con mi papá varía, ya que está de a ratos divertido y rompebolas, y de a ratos totalmente indiferente. La verdad que eso me molesta más que nada porque nunca sé si hablarle o no, o cosas así. Con mi vieja es algo parecido, sólo que ella es indiferente siempre, y si no lo es, es para pedirme que haga algo para ella o para mi hermano. Bueno, en general pensé que no ir a Mar del Plata por un año iba a estar bueno, pero por lo menos allá tengo a mi padrino que me quiere un poco más.
En fin, vacaciones de mierda, extraño la monotonía de Viedma porque, aunque sea todo igual, es un poco mejor que esto.
Los odio con todo mi ser por arrancarme de MI ciudad, y en mi mejor momento.
En fin, vacaciones de mierda, extraño la monotonía de Viedma porque, aunque sea todo igual, es un poco mejor que esto.
Los odio con todo mi ser por arrancarme de MI ciudad, y en mi mejor momento.
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