viernes, 3 de abril de 2009
Anda, deja que descubra los montes de tu mapa, la concupiscencia secreta de tu alma. Y ven a mis brazos, dejemos los datos, seamos un cuerpo enamorado. Anda, pídeme que viole las leyes que te encarnan, que no quede intacto ni un poro en la batalla. Y ven a mis brazos, dejemos los datos, seamos un cuerpo enamorado. Anda, dime lo que sientes, no temas si me mata, que yo sólo entiendo tus labios como espadas. Y ven a mis brazos, dejemos los datos, seamos un cuerpo enamorado.
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