lunes, 28 de julio de 2008

Yo no te culpo a tí de que
la vida nos marque dos caminos tan opuestos
No me culpes a mí de
las heridas que mis labios dejaron en tu cuerpo.

Y cúlpame de quererte
por encima del deber, del placer y el sufrimiento.

De haberte dado un alma que no era mia,

se la vendí yo a un hombre hace ya tiempo.
Yo me llevé el aliento de tu boca y
te dejé caer tod
os mis besos,
para que no me culpes en la vida
de que sigamos dos caminos tan opuestos.

Y cúlpame de que te quise
por encima del deber, del placer y el sufrimiento.

De haberte dado un alma que no tenia
se la vendí yo a otro hombre
hace ya tiempo.
Yo me llevo el aliento de tu boca
y te dejo el tormento de mis besos.

Para que no me culpes en la vida de que
sigamos dos caminos tan opuestos.

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